“No sé por qué hay que dejar de querer a una persona
sólo porque se ha muerto.
Sobre todo si era cien veces mejor
que los que siguen viviendo”
Porque eras el mejor. El mejor de todos. Porque todos estuvieron allí, abuelo, todos. En el pueblo. Todos lloraron, todos. Mis amigos lloraron también, mis tres amigos allí, abrazándome, lloraban. Lloraban. El vecino que no habla con nadie, salió de casa y me abrazó y abrazó a mamá, mi abuela. Vino gente de muy lejos. Vino la mujer de tu hermano con cáncer, vino en sus últimos días para decirte adiós.
Porque todos te quieren, porque te hacías querer como nadie. Pero te juro por lo más sagrado, que también eres tú, que nadie absolutamente nadie te quiere más que yo, quizá mamá igual, pero no más que yo. Porque la gente lo sabe, la gente del pueblo, la familia, la gente que de verdad me conoce saben que tú y yo eramos especiales. Saben que siempre estuvimos más unidos que nadie. Los dos juntos siempre.
Y lo peor de todo es que pienso que en cualquier momento te veré cruzar la cocina para ir al baño, que en cualquier momento me llamarás para que te ponga la tele. Pero he sido yo la que te ha visto respirar por última vez con el ceño fruncido. Con el ceño, fruncido como nací yo y estabas tú mirándome y sonriendo. Desde entonces no te separaste de mí, me has criado y te he llamado papá porque padre es el que cría, no el que aporta el espermatozoide.
Y cuando creo que esto no se va a acabar nunca, encuentro tu boina, veo tu cama, tu lado del sofá, tu almohada, tus camisas, tu foto en mi habitación, huelo tu olor en las sábanas, me tropiezo con tu andador, con tus muletas o con tu silla de ruedas y lloro, joder, porque esto va a ser imposible y no puedo hablarlo con nadie porque me da una pena horrible porque se me parte el corazón, porque la gente que está dispuesta a escucharme o también sufre por ello o sufre por verme llorar. Y sólo me queda escribir y escribir, escribir para desahogar mi dolor y mi pena.
Es que joder, ahora me doy cuenta de que todos mis antiguos problemas, de todos los vuestros, son una suma tontería. Sudo de los exs, sudo de los malos días, sudo de las movidas con tus amigas y sudo de todo lo demás, porque eso no es importante, es una puta chorrada que no se compara con un dolor tan grande, que es una tontería llorar por eso o sufrir, que eso no es nada, que por mucho que te traten mal, por mucho que sufras no hay nada como esto, no lo hay joder, no lo hay.
Y sé que nadie va a leer esto. Lo sé. Porque a nadie le interesa mi dolor, al igual que nadie sabe que decirme y al igual se callan. Tanto silencio me mata, silencio que crece como un cáncer. No quiero más lo siento, ni más te acompaño en el sentimiento. Estoy harta de mentiras. Harta. Harta de vomitar y de tener frío. Harta de que me duela la cabeza de pasar el día llorando. Harta de llorar sin que nadie me abrace. Porque eras tú el que siempre me abrazaba cuando lloraba, nadie lo hacía como tú. Nadie. Y te echo tanto de menos, joder, tantísimo. Y sólo han pasado tres días y es que sin ti no soy nada.
Nada, joder, nada.
http://www.youtube.com/v/ZYfVgdy9Deo
Te quiero más que a nada, me da igual donde estés, te quiero y te voy a querer hasta el final de mi vida.
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