Papá, mamá te echa de menos. Tu mujer te echa de menos. Te echa de menos tanto como yo, pero no más. Porque, como ya la he dicho, a pesar de ser ella la que ha compartido más años contigo, es imposible que alguien te quiera más que yo.
Mamá es el pilar que me sostiene. Mamá, la abuela, otra como tú. Si os hubierais ido los dos, no podría no haberme ido con vosotros. Pero está ella, papá. Y aunque también tengo infinitas ganas de irme contigo, está ella. Ella es como tú, ella también se ha volcado, ella es un trocito de ti al que me voy a aferrar con todas mis fuerzas. Porque te quiero, porque la quiero. Porque ambos siempre habeis sido la razón de mi sonrisa. Y aunque ahora, sin ti, solo me sale una media sonrisa más parecida a una mueca de dolor que a una sonrisa en sí, me aferraré a ella, me aferraré a mi media sonrisa, me aferraré a la abuela. Por ti, por ella, por los tres.
Te quiero, abuelo. Te quiero, papá.
No hay comentarios:
Publicar un comentario